Un vídeo de reclutamiento serio en España se sitúa entre 6 000 y 15 000 € según el número de sedes, los días de rodaje y el nivel de producción. Las empresas que contratan de forma continua suelen pasar a un acompañamiento mensual desde 3 500 € al mes, que produce varios contenidos al año en lugar de un único vídeo. Lo que encarece un proyecto no es la cámara, son los desplazamientos, el número de entrevistas y las versiones adicionales. El retorno se mide comparando el coste con lo que cuesta un puesto sin cubrir durante meses o la comisión de una consultora de selección. Studio FLF, con base en Angers, París y Miami, rueda en español, inglés y francés.
La pregunta llega casi siempre después de un mal trimestre de contratación. El anuncio lleva semanas publicado, las candidaturas no llegan o no encajan, y alguien propone grabar un vídeo. Antes de pedir presupuestos conviene entender qué se paga realmente, porque las cifras que circulan van de unos cientos de euros a cinco cifras sin que nadie explique la diferencia.
¿Cuánto cuesta realmente un vídeo de marca empleadora?
El precio depende de la ambición del proyecto, no de la duración del vídeo. Un montaje de noventa segundos puede costar más que uno de cinco minutos si exige varias sedes, entrevistas y una dirección cuidada.
| Tipo de proyecto | Rango orientativo | Qué incluye |
|---|---|---|
| Cápsulas para redes | Desde 3 500 € al mes | Serie de formatos verticales cortos, producidos de forma continua |
| Vídeo de reclutamiento estándar | 6 000 a 9 000 € | Una sede, una jornada de rodaje, dos o tres entrevistas, versiones cortas |
| Película de marca empleadora | 9 000 a 15 000 € | Varias sedes o jornadas, dirección cuidada, versiones por perfil y por canal |
Estos rangos corresponden a producciones que una empresa puede usar durante años. Por debajo, se entra en el terreno del vídeo grabado en una mañana, útil para una campaña puntual pero difícil de reutilizar.
¿Qué hace subir el presupuesto?
- El número de sedes: cada desplazamiento añade transporte, tiempo y coordinación con los equipos locales.
- Las entrevistas: cada testimonio exige preparación, iluminación y tiempo de montaje, y son lo que más convence.
- Las versiones: un vídeo principal más cortes verticales por perfil multiplica el uso, y algo el coste.
- Los idiomas: subtitular en varios idiomas es barato, doblar o rodar varias versiones no lo es.
- La música y los derechos: una licencia amplia y duradera cuesta más que una pista para un solo uso.
Un anuncio de empleo describe un puesto. Un vídeo enseña con quién vas a trabajar, y eso es lo que decide.
¿Por qué un vídeo convence más que un anuncio?
Porque responde a la pregunta que ningún anuncio contesta: cómo es de verdad trabajar ahí. Los candidatos con buenos perfiles eligen, y comparan equipos, ambiente y sentido antes que salario en muchos sectores. El texto no transmite nada de eso, la imagen sí.
Los vídeos que mejor funcionan no los protagoniza la dirección. Los protagonizan personas del mismo nivel que el candidato, contando su día real y por qué se quedaron. Ese formato se declina después en cortes verticales para LinkedIn, portales de empleo y ferias de universidades. Para el marco general, consulta por qué hacer un vídeo de empresa.
¿Cómo se sabe si compensa?
El cálculo es más sencillo que en otros formatos de vídeo, porque el coste de no contratar se conoce. Compara el presupuesto con la comisión de una consultora de selección para un solo perfil, o con lo que pierde un equipo con un puesto clave vacío durante seis meses.
- Cuenta el número de candidaturas útiles antes y después de publicar el vídeo, no el número total.
- Mide el tiempo medio para cubrir los puestos difíciles a lo largo del año siguiente.
- Observa cuántos candidatos mencionan el vídeo en la entrevista, es la señal más honesta.
- Ten en cuenta el efecto interno: los equipos que aparecen en el vídeo lo comparten, y eso amplía el alcance sin coste.
¿Cómo se desarrolla un proyecto de este tipo?
Nuestro equipo de producción empieza por los puestos que cuesta cubrir y por lo que hace dudar a los candidatos, antes de proponer ningún formato.
- Una conversación inicial sobre los perfiles buscados y los frenos reales que aparecen en las entrevistas.
- La elección de las personas que aparecerán, que importa más que el guion.
- Una jornada de rodaje en el sitio real, sin decorados ni escenografía artificial.
- El vídeo principal más los cortes verticales, listos para portales de empleo y redes.
Puedes plantear tu proyecto con nuestro estimador de proyectos y comentarlo después con nuestro equipo de producción.