Un vídeo corporativo en España cuesta normalmente entre 6.000 y 15.000 euros. El precio depende del guion, del número de días de rodaje, del dispositivo de imagen (cámara, dron, iluminación) y del cuidado del montaje. Por debajo de 6.000 euros hablamos de una grabación, no de un vídeo que porta la identidad de una empresa. Studio FLF, con bases en Angers, París y Miami, construye cada vídeo como una obra al servicio de tu relato.
La pregunta del precio siempre llega primero, y es legítima. Pero un vídeo corporativo no se compara con un presupuesto de servicio cualquiera. Lo que financias no es una duración de vídeo, es una mirada, una escritura y un objeto que va a representar a tu empresa en cada reunión, en tu web, en ferias y en comunicación interna. Así se construye realmente el presupuesto.
¿Cuál es el precio medio de un vídeo corporativo?
Para una empresa que quiere un vídeo cuidado, con carácter y duradero, el presupuesto se sitúa casi siempre entre 6.000 y 15.000 euros. Se dibujan tres grandes horquillas según la ambición del proyecto.
| Nivel | Presupuesto | Qué incluye |
|---|---|---|
| Esencial | 6.000 a 8.000 € | Un día de rodaje, una entrevista bien encuadrada, planos de recurso y un montaje de 2 a 3 minutos. Ideal para una primera toma de palabra sólida. |
| Firma | 8.000 a 12.000 € | Escritura del relato, uno o dos días de rodaje, varios intervinientes, grafismo y música trabajada. El formato más solicitado. |
| Manifiesto | 12.000 a 15.000 € y más | Vídeo de autor, varias localizaciones, dispositivo de imagen ambicioso (dron, iluminación, maquinaria) y versiones cortas para redes. Un objeto que marca de forma duradera. |
Estos importes corresponden a un vídeo pensado de principio a fin: definición del mensaje, dirección, rodaje, montaje, etalonaje y entrega en los formatos que necesitas. No es una tarifa por minuto, es una tarifa por proyecto.
¿Qué hace variar realmente el precio?
Dos vídeos de tres minutos pueden tener presupuestos muy distintos. Estos son los factores que mueven de verdad la aguja.
- La escritura: un vídeo que cuenta una historia exige un trabajo previo. Es lo que separa un vídeo olvidado de uno que se comparte.
- El número de días de rodaje: cada jornada moviliza a un equipo y material. Una sola localización cuesta menos que rodar en varios sitios.
- El dispositivo de imagen: cámara de cine, ópticas, iluminación, dron, estabilización. El resultado se juega ahí, y se nota en pantalla.
- Los intervinientes: un director solo, o diez personas a grabar, no es el mismo tiempo de rodaje ni de montaje.
- El montaje y el etalonaje: el cuidado de la posproducción marca la diferencia entre correcto y memorable.
- Las versiones: un vídeo maestro más versiones cortas verticales para LinkedIn, Instagram o la portada de la web.
Un vídeo corporativo no se ve una sola vez. Trabaja para ti cada vez que alguien abre tu web.
¿Por qué un vídeo corporativo no es un gasto?
El cálculo real no es el coste, es la vida útil. Un vídeo corporativo bien construido sigue siendo pertinente entre dos y cuatro años. En ese periodo sirve a tu equipo comercial, a tu selección de talento, a tus rondas de financiación, a tus ferias y a tu comunicación interna. Repartido por uso, un vídeo de 10.000 euros visto por miles de clientes potenciales y candidatos cuesta unos céntimos por contacto útil.
Por eso hablamos de activo, no de servicio. El vídeo no desaparece tras una campaña. Se convierte en la forma en que tu empresa se presenta, una y otra vez, con la misma exigencia en cada visionado.
¿Vídeo corporativo o grabación: qué diferencia de precio hay?
Se confunden a menudo, y ahí es donde se explican las diferencias de presupuesto. Una grabación registra un evento o un discurso tal como ocurre: es útil, pero no es un vídeo de autor. Un vídeo corporativo escribe, dirige y construye una imagen. La diferencia de precio refleja esa diferencia de naturaleza.
- Grabación: desde 1.500 a 3.000 euros. Se registra lo real, sin puesta en escena.
- Vídeo corporativo: desde 6.000 euros. Se cuenta, se encarna, se construye una imagen.
Si tu objetivo es conservar el recuerdo de un momento, una grabación basta. Si tu objetivo es portar la identidad de tu empresa y convencer, necesitas un vídeo.
¿Cómo conseguir un presupuesto justo?
El mejor presupuesto parte de una conversación, no de una tarifa fija. Antes de cifrar, dedicamos tiempo a entender tu objetivo, tu audiencia y el papel que el vídeo debe cumplir. Es lo que permite poner el dinero donde realmente cuenta, y no en otro lugar.
- Una llamada de descubrimiento de quince minutos para entender la intención y el contexto.
- Una propuesta clara: intención del vídeo, dispositivo, días de rodaje, entregables y presupuesto asociado.
- Un marco transparente, sin sorpresas, donde cada euro corresponde a un valor visible en pantalla.
También puedes afinar tu proyecto antes con nuestro estimador de proyecto y comentarlo después con nuestro equipo de producción.