Una empresa que «quiere un vídeo» quiere en realidad un resultado: clientes, candidatos, una decisión, que se la entienda. Cada tipo de vídeo sirve a un resultado preciso, y elegirlo antes de rodar evita el vídeo que gusta a todos y no sirve a nadie. Estos son los doce tipos que existen para una empresa, para qué sirve cada uno, y en qué orden hacerlos cuando se parte de cero.
1. El vídeo de marca
Dos minutos que dicen quién eres, cómo trabajas y por qué alguien confiaría en ti. Sirve en todas partes y durante años: web, LinkedIn, ferias, prospección, selección. Es la pieza central; ver la producción de vídeo en Madrid.
2. El retrato del fundador
Una persona, sus palabras, su razón de hacer. El formato más fuerte cuando el valor de la empresa está en su gente: consultoría, artesanía, salud, formación. El estudio hizo de él un formato propio, Time to Create.
3. El testimonial de cliente
Un cliente cuenta el problema, lo que se hizo, lo que cambió. El formato que más convence en B2B, porque lo dice alguien que no tiene nada que vender.
4. El vídeo de reclutamiento
Hecho para los candidatos, no para los clientes: qué se hace, con quién, cómo se trata a la gente. Los empleados hablan con sus palabras, en sus puestos reales.
5. El spot publicitario
Seis, quince o treinta segundos para televisión, YouTube, Meta o exterior. Una idea, una imagen, una frase.
6. El vídeo de producto
El producto en uso, sus detalles, lo que cambia. Para la web, la ficha, el stand, los distribuidores.
7. El vídeo explicativo
Hacer entender un servicio, un proceso o un software en menos de dos minutos a alguien que nunca lo ha oído. Primero el problema del espectador, luego lo que cambia, luego cómo funciona en tres pasos.
8. El motion design
La animación para lo abstracto: datos, procesos, software, finanzas. Rápido de actualizar y de traducir.
9. El vídeo con dron
La sede, la obra, la finca, la ciudad vistas desde arriba. Un plano que sitúa, a usar con mesura dentro de un vídeo más amplio.
10. La cobertura de eventos
Convención, lanzamiento, gala, feria: el vídeo que prolonga el evento meses después, y los formatos cortos que lo hacen vivir durante.
11. Los formatos cortos para redes
Reels, TikTok, Shorts, LinkedIn: vertical, menos de un minuto, rodados por lotes en una jornada. El formato que saca a una empresa de su círculo sin pagar.
12. El vídeo con IA
Voces en diez idiomas, avatares para contenidos repetitivos, imágenes imposibles de rodar, versiones automáticas. A mezclar con lo real, nunca en su lugar cuando lo que está en juego es la confianza.
En qué orden, cuando se parte de cero
El vídeo de marca primero, porque sirve para todo. Luego el tipo que responde a tu urgencia: reclutamiento si no consigues contratar, testimonial si vendes a empresas, producto si lanzas algo, explicativo si nadie entiende lo que haces. Los formatos cortos después, sacados de cada rodaje. El spot y el dron cuando lo demás esté en marcha. Un tipo por trimestre, medido, antes del siguiente.
Si sabes qué necesita conseguir tu empresa, cuéntanos el proyecto: te diremos qué tipo lo hace, y cuál no.