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Marca empleadora y vídeo de reclutamiento: lo que hace que la gente se presente

Studio FLF · 2026-09-16

Un candidato decide si se presenta a una oferta en dos minutos, y no lo decide leyendo la lista de requisitos. Lo decide viendo dónde va a trabajar, con quién, y si la gente que ya está parece quedarse. La marca empleadora es eso: lo que un candidato puede comprobar antes de escribir. Y el vídeo de reclutamiento es su pieza central, cuando muestra lo real. Esto es lo que funciona, dónde difundirlo, y cómo medirlo.

Lo que un candidato comprueba antes de presentarse

Las opiniones de empleados y antiguos empleados. Las caras del equipo en LinkedIn. Las fotos reales del lugar. La antigüedad media, cuando se dice. Y, si existe, un vídeo en el que la gente habla de su trabajo con sus palabras. Una empresa que no muestra nada de esto obliga al candidato a adivinar, y el candidato bueno no adivina: se va a la empresa que muestra.

El vídeo de reclutamiento que funciona

Cinco a ocho empleados de puestos distintos, cada uno una frase sobre qué hace y por qué se queda. El puesto de trabajo real, las herramientas reales, las condiciones reales. Un día del equipo sin narrador. El responsable sobre lo que la empresa se niega a hacer. Dos minutos como máximo, con cortes verticales para las redes y una versión por puesto cuando hace falta.

Lo que hace huir a un candidato

Sonrisas de catálogo. Valores en una pared. Un texto leído. Imágenes de banco. Una oficina vacía. Un vídeo que habla de «nuestro equipo» sin mostrar a nadie del equipo. Y una promesa que las opiniones en línea desmienten.

Dónde difundirlo

En la oferta de empleo, en primer lugar. En la página de empleo de la web. En LinkedIn, por los propios empleados, que son los mejores difusores. En los portales de empleo que aceptan vídeo. En los centros de formación del sector. Y en las redes locales, cuando se contrata cerca.

Medirlo por candidaturas

No por visualizaciones: por candidaturas al mes antes y después, por la parte de candidatos que citan el vídeo en la entrevista, por el tiempo para cubrir un puesto, y por la retención a seis meses de los contratados. Un vídeo de reclutamiento entregado con su página y su contador se mide como una campaña.

Marca empleadora y marca comercial son la misma marca

El vídeo que muestra a la gente trabajando sirve a los candidatos y a los clientes a la vez. Rodarlo una vez, bien, con las personas reales y sus palabras, es la inversión que sirve a los dos durante años. Así trabaja Studio FLF sus vídeos de reclutamiento y de empresa, desde Madrid y Miami.

Si tu empresa no consigue contratar, cuéntanos qué puestos: te diremos qué hay que mostrar.

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