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Buenos Aires

Coaching en Cámara: Preparar al Directivo en Buenos Aires

Studio FLF · 2026-11-06

Una entrevista en video a un directivo no se improvisa frente a la cámara: se construye antes, en las horas y los días previos al rodaje. En Buenos Aires, donde muchas compañías graban sus mensajes institucionales en plena temporada de balances o antes de una asamblea de accionistas, la diferencia entre un testimonio rígido y uno que transmite autoridad real suele estar en la preparación, no en el talento natural frente al lente.

Por qué la cámara cambia todo

Un directivo acostumbrado a hablar en comités, en la Bolsa de Comercio o ante un auditorio en Catalinas Norte puede sentirse incómodo apenas se enciende una cámara. La razón es simple: en una reunión hay interacción, miradas que van y vuelven, preguntas que se responden en el momento. Frente a un lente, esa dinámica desaparece. El directivo habla a un objeto inmóvil, sin el feedback social al que está habituado, y eso genera una tensión que se nota en la voz, en la postura y en las pausas.

Reconocer esto antes del rodaje es el primer paso. No se trata de un defecto personal, sino de una situación distinta que requiere un entrenamiento distinto.

Las señales del miedo escénico

En los ensayos previos, el equipo de producción suele identificar patrones recurrentes:

Ninguna de estas señales es grave si se detecta a tiempo. El problema aparece cuando se descubren recién al revisar el material grabado, cuando ya no hay margen para corregir.

El entrenamiento previo: respiración, postura y mirada

Antes de encender la cámara, Studio FLF trabaja tres elementos físicos simples que tienen un impacto directo en cómo se percibe al directivo:

Estos ajustes se practican en los minutos previos al rodaje, no se improvisan en el momento de grabar.

El ensayo con preguntas reales, no con un guion cerrado

Memorizar respuestas palabra por palabra suele producir el efecto contrario al buscado: el directivo suena artificial, y cualquier imprevisto en el fraseo lo saca del eje. Un método más efectivo es ensayar con las preguntas reales que se harán durante la grabación, pero sin fijar las respuestas de memoria. El directivo conoce los temas, no las frases exactas.

Este simulacro se hace idealmente 48 horas antes del rodaje, lo que permite ajustar el enfoque de alguna respuesta sin la presión del día de grabación. También es el momento de detectar qué preguntas generan más tensión, para abordarlas con calma el día del rodaje y no dejarlas para el final.

Elegir el entorno correcto en Buenos Aires

El lugar donde se graba influye en el estado del entrevistado tanto como la preparación verbal. En Buenos Aires, dos opciones dominan:

La decisión depende del mensaje: una entrevista institucional para inversores suele beneficiarse del contexto real de la oficina, mientras que un mensaje más personal o reflexivo puede ganar con un entorno neutro que no distraiga. En ambos casos, conviene hacer una visita técnica previa para anticip

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